y... ya, cuentos para ver con los ojos más limpios, el corazón más contento y el alma serena... Sí, fue esta misma tarde. Les hablé de todo esto a un grupo de preciosas mujeres que un día fueron maltratadas pero que hoy se permitieron liberar algunas cuerdas para volar y sonreir... vinieron la Cenicienta que no quería comer perdices, llegaron poemas desde diferentes partes del mundo, y se escucharon músicas y rituales desde la lejanía, para darlas cobijo.un beso a todos los seres humanos con ganas de hacer más feliz la vida de cualquier otro ser...
Guillermina, cuentera y otras cosillas

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